Enfría por completo: Nunca guardes el calabacín caliente en un recipiente, ya que creará condensación y se estropeará antes.
Capa protectora: El aceite actúa como barrera natural contra el aire. Si el calabacín absorbe el aceite y queda expuesto, añade un chorrito extra de aceite de oliva virgen extra hasta cubrirlo.
Higiene: Usa siempre utensilios limpios y secos al sacar porciones para evitar la contaminación cruzada

