Los cánceres digestivos son aquellos que afectan a alguna parte del sistema digestivo. Algunos de estos, como el de colon y recto, son los que más frecuentemente se han diagnosticado este año en España, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
Una cosa está clara y es que, ninguna persona está exenta de sufrir un cáncer digestivo, pero hay quienes tienen «más papeletas» de desarrollarlo que otras y aquí es donde entra el papel de la alimentación.
Desde hace años, el nutricionista Carlos Ríos lleva advirtiendo de los riesgos de los ultraprocesados, y entre ellos está el cáncer; en contraposición, también existen otros alimentos que, por sus características nutricionales, ayudan a prevenir esta enfermedad. De hecho, en una de sus últimas publicaciones, el profesional ha enumerado los que ayudan a prevenir los cánceres digestivos, según han observado los estudios.
Qué alimentos previenen los cánceres digestivos
- Verduras crucíferas, que son: brócoli, coliflor, coles de Bruselas, kale. «Aportan glucosinolatos que se transforman en sulforafano e indol 3-carbinol que son compuestos anticancerígenos muy estudiados», explica el nutricionista apoyándose de un estudio de ‘Nutrients’.
- Ajo, cebolla y puerro. «Ricos en compuestos azufrados más fibra prebiótica que modulan la microbiota reduciendo la inflamación», cuenta Carlos Ríos. En este caso, la evidencia es sólida «sobre todo en cáncer gástrico y colon», de acuerdo a un artículo de ‘Gastroenterology’.
- Frutas rojas y moradas, tales como: arándanos, moras, frambuesas, granadas, uvas. «Aportan antocianinas y elagitaninos con acción antioxidante y antiinflamatoria que ayudan a proteger el ADN del estrés oxidativo»; aunque en este caso la evidencia es sólida-moderada, según la publicación en ‘Journal of the American College of Nutrition’.
- Cúrcuma. «La curcumina modula vías inflamatorias e inhibe la proliferación celular en modelos de cáncer digestivo». No obstante, su evidencia aún es moderada, según una investigación de ‘Phytotherapy Research’.
- Té verde y, especialmente, el té matcha. «Muy rico en catequinas, que reducen el estrés oxidativo y protegen la mucosa digestiva» y su evidencia es moderada-alta, según un artículo de ‘International Journal of Molecular Sciences’.
- Legumbres, tale como: lentejas, garbanzos, alubias. «Combinan fibra soluble, almidón resistente y polifenoles, creando un entorno colónico protector y una microbiota saludable», explica el nutricionista. En este caso, la evidencia de la ‘European Journal of Epidemiology’ es sólida.
- Nueces y frutos secos. «Ricos en selenio, vitamina E y antioxidantes. Reducen la inflamación y el daño oxidativo» y su evidencia es moderada-sólida, según una revisión de la revista ‘Medicina’.
- Aceite de oliva virgen extra o AOVE. «Sus polifenoles, como el oleocantal, son potentes antiinflamatorios naturales con evidencia sólida en cánceres digestivos», de acuerdo a un análisis en ‘Journal PLOS One’.
- Alimentos ricos en fibra soluble, que pueden ser: avena, chía, lino, manzana. «La fibra soluble forma un gel protector, reduce la inflamación y mejora la microbiota disminuyendo la exposición a carcinógenos». La evidencia publicada en ‘International Journal of Molecular Sciences’ es sólida.
- Vegetales ricos en carotenoides, como: zanahorias, calabaza, batata, tomate, pimiento rojo. «Aportan betacarotenos, como el licopeno y la luteína, antioxidantes clave para la protección del daño oxidativo del ADN». La evidencia publicada en ‘European Journal of Clinical Nutrition’ es sólida y moderada.
Noticia de https://eldesmarque.com/


